A medida que los embajadores se fueron despertando Teobald los recibió en el salón:
"Como sus excelencias conocen, hoy es el Día de la Revelación, fecha en la que Jainus dejó a un lado su vida como príncipe hyrkariano para convertirse en peregrino y mensajero del Demiurgo. En algunos reinos se concede más importancia a los Libros de la Fe que a la palabra de Jainus. Sin embargo para nosostros está es la fecha en la que nace la verdadera fe y en la que Jainus inició su camino hacia la Iluminación. Si me acompañan les mostraré la ciudad en el día de hoy".
Teobald guió a los embajadores a través de la multitud, escoltados por miembros de la Orden de la Llama. Las calles bullían de gente y puestos comerciales, mientras el olor a pescado asado impregnaba toda la ciudad. Por las calles los jainitas montaban pequeños altares de madera, decorados con flores y alimentos, al tiempo que se regalaban presentes de todo tipo: dinero, flores, ropa, etc.
"Como Jainus nos enseñó, la propiedad y el deseo sólo engendran codicia. Por ello dejó todos sus bienes materiales y comenzó el Peregrinaje. Es por este motivo que hoy los ciudadanos se liberan de todos sus bienes supérfluos y los entregan a aquellos que los necesitan"
Mientras la comitiva avanzaba, los embajadores observaron como los miembros de la guardia y de la Orden de la Llama se detenían para hablar con los peregrinos.
"La afluencia de peregrinos en estas ocasiones es difícil de controlar. Afortunadamente hace tiempo que Lord Velion y el Concilio decidieron convertir ese problema en una ventaja. Sólo unos pocos pergrinos regresan a sus hogares, por ello la Teocracia les ofrece tierras o la posibilidad de formar parte del ejército del Profeta"
En ese momento desde cada Eklesia un coro de sacerdotes comenzó a entonar los cánticos de llamada a la oración, mientras los jainitas acudían apresuradamente a los templos.
Eklesia en la parte baja de la ciudad |
Mi estimado Teobald, es curioso como el Día de la Revelación puede celebrarse de forma tan diferente en cada rincón de Evaldaric. Creo que es aquí, en las tierras de la Teocracia donde se acerca más al sentido original del mensaje de Jainus. En Saarema, por desgracia, el Día de la Revelación se considera una fiesta privada, que cada familia jainita celebra en la intimidad, de forma que no ocupa un lugar destacado en nuestro calendario.Obviamente desde el clero intentamos cambiar esta situación, pero por Jainus que no es nada fácil...
ResponderEliminarPrior Gondwyn, embajador de Saarema