jueves, 23 de febrero de 2012

EL TORNEO

Rellion volvió a mirar el reloj de sol que coronaba la torre. A continuación releyó la invitación al torneo del rey. Miró a su alrededor y, donde debía haber caballeros con brillantes armaduras, solo había un buey que le miraba mientras masticaba hierba. Rellion empezó a pensar que había sido víctima de alguna conspiración o engaño y aferró la empuñadura de su espada. También era posible que se hubiera equivocado de día. Finalmente decidió esperar una hora más y se sentó cerca del establo. El buey mugió y Rellion no pudo evitar pensar que se estaba riendo de él....

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